Walter Adrian, profesor del Departamento de Mecánica de la USM, explicó cómo una conducción eficiente, mantenciones periódicas y hábitos simples pueden reducir significativamente el consumo y mejorar la seguridad al volante.
Recomendaciones prácticas para optimizar el consumo de combustible y prolongar la vida útil de los automóviles entregó el profesor del Departamento de Mecánica de la Universidad Técnica Federico Santa María (USM), Sede Viña del Mar, Walter Adrian, debido al aumento en el precio de los combustibles ocurrido hace algunas semanas el que, pese a su estabilización, aún representa un alto gasto para los chilenos, sobretodo si se utiliza diariamente.
El experto explicó que uno de los principales factores que aumentan el gasto de bencina tiene relación directa con los hábitos de conducción. “Los errores más comunes que cometen los conductores son las aceleraciones y frenadas rápidas, por ejemplo, un motor pequeño de 1200 centímetros cúbicos, en una aceleración brusca en un camino plano y recto, puede llegar a consumir hasta 4 kilómetros por litro”.
Adrian también abordó uno de los mitos más frecuentes entre los automovilistas: no calentar el motor antes de iniciar la marcha. “Muchos dicen que los motores hoy en día no es necesario calentarlos y eso es totalmente falso, debido a que sigue siendo un motor a combustión interna que necesita temperatura para funcionar correctamente”.
Respecto a las técnicas de conducción eficiente, el profesor recomendó acelerar y frenar suavemente, además de utilizar correctamente la transmisión del vehículo. “Hay personas que piensan que en una bajada prolongada es bueno poner el vehículo en neutro, pero esta técnica es nefasta para la transmisión”.
En relación a la velocidad ideal para optimizar el consumo de combustible, el especialista indicó que en ciudad se recomienda conducir entre 30 y 50 kilómetros por hora, manteniendo el motor entre las 2.000 y 3.000 revoluciones. Asimismo, advirtió que el estilo de conducción influye directamente en el rendimiento del vehículo, ya que una conducción agresiva incrementa considerablemente el consumo de bencina.
Mantenciones preventivas
Adrián enfatizó también en la importancia de realizar mantenciones preventivas de manera periódica para mejorar el desempeño del automóvil, como el cambio de aceite cada 10 mil kilómetros en la zona central y sur del país, además del uso de filtros originales y la limpieza interna del motor para prolongar su vida útil y mantener un funcionamiento eficiente.
Otro aspecto clave mencionado por el experto fue el estado de los neumáticos, ya que una presión inadecuada aumenta el consumo de combustible y afecta la seguridad del vehículo. En ese sentido, recomendó revisar la presión cada vez que se cargue combustible y realizar alineamiento y balanceo cada 20 mil kilómetros, con el fin de evitar desgastes irregulares y mejorar el rendimiento del automóvil.
Sobre el uso del aire acondicionado, Adrian aclaró que sí influye en el rendimiento, aunque de manera moderada. “El compresor del aire acondicionado saca energía del motor y efectivamente hará que aumente muy poco el consumo de combustible”.
Asimismo, señaló que el exceso de peso dentro del vehículo también repercute directamente en el gasto de bencina. “Un aumento de masa hará que el motor tenga que trabajar más e incide directamente en el consumo de combustible”, explicó.
De esta forma, el académico llamó a derribar algunos mitos relacionados con el ahorro de combustible y la conducción en pendientes. “El 98% de las personas no saben conducir un vehículo en pendientes prolongadas y mantienen el freno pisado durante largos periodos, lo que puede sobrecalentar el sistema de frenos y generar situaciones muy peligrosas”, advirtió.
Walter Adrian concluyó señalando que “pequeños cambios en la conducción y una correcta mantención del automóvil pueden generar ahorros significativos en combustible, además de mejorar la seguridad y prolongar la vida útil del vehículo”.