Especialistas en medicina reproductiva entregan claves para reconocer las diferencias entre ambos tipos de sangrado, una de las dudas más frecuentes entre mujeres que buscan embarazo.
Una de las dudas más comunes entre las mujeres que están en búsqueda de un embarazo, ya sea de forma natural o mediante tratamientos de fertilidad, es cómo diferenciar un sangrado de implantación de la llegada del periodo menstrual. Esta situación puede generar preocupación, ansiedad e incertidumbre en quienes la experimentan.
“La llegada de la regla o menstruación significa que el endometrio se desprendió y el huevito que esperamos se anidara no lo hizo. Surgen de inmediato las dudas ¿no alcancé a estar embarazada? ¿habré tenido un aborto espontáneo?, lo que genera aún más frustración y angustia en quienes lo viven”, explica María de los Ángeles Cereceda, psicóloga especialista en fertilidad y parte del equipo de la Unidad de Medicina Reproductiva de Clínica de la Mujer.
Diferencias entre sangrado de implantación y menstruación
Desde Clínica de la Mujer de Viña del Mar, los especialistas señalan que, aunque ambos sangrados pueden parecer similares, existen características que permiten orientar a las pacientes.
Sangrado de implantación
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Cantidad: Muy escasa, tipo manchado.
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Duración: Entre 1 y 3 días.
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Momento: Aparece entre los días 6 y 12 después de la ovulación o del procedimiento de fertilización.
Menstruación
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Cantidad: Moderada a abundante.
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Duración: Entre 3 y 7 días.
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Momento: Coincide con el inicio de un nuevo ciclo menstrual (día 1 de la regla).
Los especialistas advierten que cada organismo reacciona de manera distinta, por lo que recomiendan mantener la calma y consultar siempre con un médico especialista ante cualquier sangrado inesperado.
Sangrado durante tratamientos de fertilidad: una señal de alerta
Una situación distinta y que requiere especial cuidado es cuando el sangrado ocurre durante un tratamiento de fecundación in vitro (FIV), proceso en el que el óvulo y el espermatozoide se unen en laboratorio para formar un embrión que luego se transfiere al útero.
El periodo posterior a la transferencia embrionaria, conocido como betaespera, dura entre 12 y 15 días y es clave para la implantación del embrión.
El doctor Patricio Masoli de la Cerda, especialista en Medicina Reproductiva y Director Médico de Clínica de la Mujer de Viña del Mar, señala que el sangrado en este contexto debe ser evaluado con atención:
“En caso de ocurrir sangrado en forma posterior a la implantación del embrión, esto siempre es un signo de alarma y consulta. A veces el cuello del útero está un poco inflamado, y al hacer la transferencia uno limpia la zona y nota que tiende a sangrar, eso no tiene mayor importancia, pero es necesario observar a la paciente con un espéculo y chequear la situación examinándola”.
El especialista agregó que “ante cualquier sangrado en estas condiciones, recomendamos hacer reposo, asegurarse de estar usando correctamente la progesterona que es la hormona que indicamos a las pacientes post transferencia en tratamientos de FIV y consultar con su médico tratante para definir los pasos a seguir”.
Cuándo consultar a un especialista
Los especialistas recomiendan consultar con un profesional de salud en caso de:
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Sangrado abundante o prolongado.
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Dolor intenso o fiebre.
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Sangrado durante tratamientos de fertilidad.
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Dudas sobre embarazo o aborto espontáneo.
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