Hay elementos que como docentes y estudiantes escapan aparentemente de nuestro control en el escenario que se describe, pero sin duda hay también cosas que podemos hacer para acompañar este proceso.
A los estudiantes interpelarlos a hablar y priorizar la salud mental, quizás uno de nuestros mayores desafíos como sociedad. Los datos son claros; los jóvenes son parte de una generación que ha visto afectada esta dimensión en una sociedad exitista, individualista y competitiva que no siempre se da espacio a esta crítica, y que en post pandemia ha quedado aún más fragilizada.
Como docentes, debemos desnaturalizar la combinación de cuerpos cansados y mentes estresadas. Esto es un desafío para la educación en general. Para ello, el apoyo emocional y psicoeducativo es una vía para contener las ansiedades y preocupaciones de un nuevo año académico.
Transparentar los procesos, destacar sus capacidades, generar un ambiente de apoyo mutuo, construcción conjunta de diálogos y un clima que les motive y re-conecte con sus motivaciones, metas tanto personales como sociales y los desafíos que como colectividad tenemos. A trazar un sentido amplio de su contribución profesional para la cual se están preparando.
Carla Valdés Sarmiento
Académica Trabajo Social U. Andrés Bello, sede Viña del Mar
· El organismo contralor estableció que el ex Subsecretario de Pesca, Julio Salas, usó medidas…
La práctica, que ya genera alarma en la Región de Valparaíso, puede transmitir el VIH…
La Antártica ha dejado de ser vista solo como un paisaje remoto de hielo y…
Las cifras son alarmantes en Chile: 6 hombre mueren al día por cáncer de próstata…
Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en Chile con cerca del 30%…
PhD Maximiliano TorresAcadémico investigadorCarrera de Kinesiología UDLA Sede Viña del MarLas pistolas Taser suelen describirse…