GRAFITIS EXTREMOS: 5 SEÑALES DE ALERTA Y CONSEJOS PARA PREVENIR CONDUCTAS DE ALTO RIESGO EN JÓVENES

Joven realizando un grafiti en una zona prohibida como advertencia de conductas de riesgo
⚡ Puntos Clave de la Noticia:
  • Los grafitis en lugares prohibidos buscan reconocimiento social y pertenencia grupal mediante la transgresión.
  • Padres deben vigilar cambios de conducta, acumulación de materiales de pintura y una marcada presencia en redes sociales.
  • La prevención efectiva implica fomentar espacios autorizados para el arte urbano en lugar de solo criminalizar la actividad.

El reciente caso de dos personas que ingresaron sin autorización a la losa del Aeropuerto de Santiago para pintar un avión volvió a poner en discusión los límites entre la expresión urbana y los actos que ponen en riesgo la seguridad pública.

La acción no solo implicó vulnerar un recinto de alta seguridad, sino también exponerse a accidentes y generar riesgos para terceros. Según la *Dra. Miriam Pardo Fariña, académica de Psicología de la Universidad Andrés Bello, sede Viña del Mar,* detrás de estas conductas suele existir una búsqueda de reconocimiento, pertenencia grupal y validación social que va mucho más allá de una simple travesura.

“La elección de lugares de difícil acceso, como aviones, trenes o vagones de metro, tiene un valor simbólico dentro de ciertos grupos, porque representa la transgresión de límites y la obtención de prestigio entre pares”, explica la especialista. A ello se suma el papel de las redes sociales, donde estas acciones pueden transformarse en contenido que recibe visibilidad y admiración, reforzando este tipo de comportamientos.

*Señales de alerta* La académica de la UNAB advierte cinco señales que padres y cuidadores deben observar en los jóvenes y que pueden alertar sobre conductas riesgosas: 1. Salidas nocturnas frecuentes sin explicaciones claras: Las intervenciones ilegales suelen realizarse durante la noche o madrugada para evitar controles y vigilancia. 2. Acumulación de aerosoles y materiales para rayados: La posesión reiterada de pinturas en spray, boquillas especiales o implementos asociados puede ser una señal que amerita conversación y supervisión. 3. Fotografías de rayados o intervenciones urbanas: Guardar imágenes de grafitis realizados en lugares prohibidos o compartirlas constantemente puede indicar interés por este tipo de prácticas. 4. Uso de firmas o “tags” recurrentes: Muchos grafiteros desarrollan una identidad propia mediante símbolos o seudónimos que utilizan para marcar espacios. 5. Publicaciones en redes sociales vinculadas a grupos de grafiti: La participación en comunidades virtuales donde se exhiben estas acciones puede reforzar la validación de conductas riesgosas.

*¿Cómo abordar la situación?* La Dra. Pardo enfatiza que la prevención no puede limitarse a la vigilancia, sino que a la acción. “Los padres y cuidadores deben mantener un acompañamiento activo, conocer los espacios que frecuentan sus hijos y promover conversaciones abiertas sobre las consecuencias de sus actos”, señala. Asimismo, recomienda diferenciar claramente entre expresión artística y vandalismo. Explicar las implicancias legales, económicas y de seguridad de estas acciones puede favorecer una reflexión más profunda. Lejos de criminalizar las manifestaciones artísticas urbanas, la psicóloga propone fomentar espacios seguros y autorizados para su desarrollo. “Talleres de muralismo, proyectos comunitarios, intervenciones autorizadas y actividades culturales pueden transformarse en alternativas que permitan expresar creatividad e identidad sin poner en riesgo la propia integridad ni la de otras personas”, destaca. Finalmente, la académica de la UNAB sostiene que “las acciones tienen consecuencias, pero también existen oportunidades de reparación y aprendizaje. Lo importante es promover formas de expresión que aporten a la comunidad y no generen daño”, concluye.