Categories: opinion

Fragata portuguesa y costas chilenas

Katerin Farías, académica Instituto de Ciencias Naturales UDLA sede Viña del Mar.

Tras confirmarse la presencia de la fragata portuguesa, la autoridad sanitaria decretó la prohibición de bañarse en dos playas del país, con el fin de resguardar la salud de las personas ante el riesgo que representa el contacto con este organismo marino.

Este habita comúnmente en aguas cálidas del Caribe y del océano Atlántico. Su aparición en las costas del océano Pacífico se explica fundamentalmente por alteraciones meteorológicas temporales, como el fenómeno de El Niño, que modifica la dirección y la velocidad de los vientos, así como la temperatura de la superficie del mar.

Este hidrozoo de hábitos carnívoros habita en aguas que deben presentar entre 20 y 30 grados, entre los 0 y 20 metros de profundidad.

En Chile continental existen reportes de avistamiento desde 2014 en las costas que van desde Arica hasta Los Lagos, siempre vinculados al aumento de la temperatura del océano. Su presencia es frecuente en primavera y verano.

Su peligrosidad para las personas radica en el contacto con sus tentáculos, tanto si el ejemplar está vivo como muerto. Puede provocar lesiones cutáneas en distintas partes del cuerpo, presentándose en forma de una o más líneas o con un patrón serpenteante, acompañadas de erupciones en la piel, como ampollas, enrojecimiento, hinchazón de la zona afectada y ronchas con costras.

Se pueden sumar signos gastrointestinales, como náuseas y vómitos, y en casos de mayor gravedad, se describen síntomas neuromusculares, entre ellos calambres, espasmos, fasciculaciones y alteraciones del equilibrio o la coordinación. También pueden presentarse complicaciones como dificultad respiratoria, broncoespasmos, dolor torácico y trastornos del pulso y la frecuencia cardíaca, como arritmias.

Ante el contacto con una fragata portuguesa se recomienda lavar de inmediato la zona afectada con ácido acético al 5% o vinagre blanco doméstico para evitar la propagación de la toxina. Si no se dispone, se puede utilizar agua de mar. Posteriormente, se deben remover los restos de tentáculos utilizando guantes y pinzas, o con algún instrumento romo, sin punta ni filo.

Para aliviar el dolor, se aconseja sumergir la lesión en agua caliente, a una temperatura tolerable, durante 20 minutos. También se recomienda el uso de lidocaína tópica, un anestésico local que ayuda a disminuir el dolor y la descarga de toxinas, disponible en farmacias sin receta.

Si los síntomas no cesan, se debe acudir a un centro de la red asistencial para recibir atención médica.

Prensa

Recent Posts

DUOC UC DESARROLLA SISTEMA DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL PARA PREVENIR CAÍDAS EN ALTURA

El proyecto SMARTVIEW EPP de Duoc UC utiliza inteligencia artificial para supervisar el uso de…

2 horas ago

DÍA MUNDIAL DEL PERRO: CLAVES ESENCIALES PARA EL CUIDADO Y LA TENENCIA RESPONSABLE

En el marco del Día Mundial del Perro, expertos entregan recomendaciones clave para proteger a…

3 horas ago

MINNOVEX DESTACA EL ROL DE LOS PROVEEDORES TECNOLÓGICOS PARA IMPULSAR LA MINERÍA DEL FUTURO

Minnovex expuso en el evento de ASIVA el papel fundamental de los proveedores tecnológicos para…

16 horas ago

CLAVES DE SPORTLIFE PARA ENTRENAR EN INVIERNO SIN LESIONES Y PROTEGER LOS MÚSCULOS

Sportlife destaca la importancia de un calentamiento prolongado, hidratación constante y vestimenta adecuada para evitar…

19 horas ago

QUÉ FACTORES PROVOCAN EL DERRUMBE DE EDIFICACIONES DURANTE UN TEMPORAL

Especialistas analizan cómo el exceso de agua y los terrenos inestables incrementan el riesgo de…

1 día ago

EL MUSEO FONCK INVITA A DESCUBRIR EL CAMUFLAJE DE LA MARIPOSA HOJA EN UN TALLER ONLINE DE ACUARELA

El Museo Fonck organiza un taller gratuito de acuarela online para explorar la biología y…

1 día ago