La crisis tiene raíces profundas. Las protestas de 2019 devastaron comercios y alejaron a los clientes y comerciantes emprendedores. La pandemia luego golpeó sin piedad, y la delincuencia, percibida como una amenaza por el 94% de los comerciantes, mantiene a raya a peatones y turistas. El comercio ambulante, que se triplicó en cinco años, compite sin reglas, asfixiando a los negocios formales. Los edificios patrimoniales, aunque algunos no tan valiosos, son un lastre funcional: protegidos, pero mentalmente obsoletos, muchos están abandonados y vandalizados.
El impacto es devastador es cosa de ir de paseo por el plan. El turismo, pilar de la economía porteña, se desvanece ante la inseguridad y el deterioro de plazas y paseos. Sin embargo, la resiliencia persiste: el 77% de los locales resiste con medidas de seguridad que no son suficientes. A las 17:00 de la tarde las calles están vacías por las arterias principales lo que dificulta la reactivación.
La nueva alcaldesa, Camila Nieto, trae esperanzas, pero la tarea es colosal. Valparaíso necesita seguridad reforzada, incentivos para reactivar el comercio y una revitalización del casco histórico que respete su legado. La ciudad, musa de poetas, no puede seguir languideciendo. Es hora de un plan valiente para devolverle su brillo y evitar que su corazón comercial se apague.
Felipe Oelckers
Director Ingeniería Comercial U. Andrés Bello, sede Viña del Mar
La Universidad Técnica Federico Santa María y el Preuniversitario Pedro de Valdivia realizarán el Ensayo…
A través de la recolección de apoyo humanitario para las regiones más golpeadas y un…
El reconocido poeta y músico Mauricio Redolés se presenta en Limache y Viña del Mar,…
El Comité Técnico de Acceso amplió el plazo de inscripción para la PAES Regular 2026…
El Museo Fonck invita a la comunidad a una exposición gráfica al aire libre el…
Luciano Vergara Ensamble ofrecerá uno de sus últimos conciertos del álbum Música para romper ciclos…