Investigador Centro de Investigación para la Educación Inclusiva
El alza en las tarifas de los parquímetros en Valparaíso ha generado un rechazo inmediato entre quienes usan el automóvil a diario. Desde la mirada del consumidor, la medida se percibe como un aumento injustificado de costos en una ciudad donde desplazarse ya es complejo. Sin embargo, vista con mayor perspectiva, la discusión revela tensiones de fondo sobre el uso del espacio público.
Cuando la oferta es limitada y la demanda aumenta, el alza de precios cumple una función reguladora. Reduce la presión sobre un recurso escaso como el estacionamiento en la vía pública y puede contribuir a ordenar su uso. No obstante, estacionar también genera externalidades negativas: congestión, mayor circulación y deterioro urbano, costos que no siempre asumen quienes conducen.
El desafío es que esta política no quede aislada. Incentivar alternativas como el transporte público o la bicicleta es clave, aunque hoy siguen siendo insuficientes para muchos habitantes.
El aumento de tarifas puede beneficiar a la ciudad si los mayores ingresos se traducen en mejor mantención, seguridad y recuperación del espacio público. Para ello, la transparencia municipal resulta fundamental. Solo así el interés ciudadano podrá imponerse al malestar inmediato del consumidor y convertirse en una oportunidad de mejora colectiva.
La odontología ha experimentado una transformación profunda en las últimas décadas gracias a la incorporación…
En unos pocos días las escuelas iniciarán un nuevo año de actividades, lo que representa…
Proyecto de egresado del Magíster en Ciencias Biológicas plantea cultivar un musgo endémico del país…
Comenzar en un colegio nuevo es un hito que tensiona a cualquier familia. En el…
El certamen cerró su versión número 18 con premiaciones, homenaje a Alicia Vega y un…
Kuina, Bryartz y los Power Peralta completan el exclusivo lineup que se presentará este sábado…