Por ello, el recambio de gobierno debiera ser una oportunidad para corregir brechas detectadas y transitar desde la lógica de la urgencia hacia una reconstrucción con sentido de largo plazo, entendida como una política social territorial sostenida más allá de los ciclos políticos y que no puede construirse solo desde el Estado.
La experiencia demuestra que las comunidades organizadas son portadoras de memoria, conocimiento situado y legitimidad, capaces de exigir que lo avanzado sea el piso mínimo. A su vez, el gobierno central y regional entrantes deben articularse con un gobierno local preexistente, reconociendo su rol estratégico y su vínculo con el territorio. Desde un enfoque intersectorial basado en las personas, la reconstrucción debe responder a trayectorias de vida integrales —vivienda, cuidados, salud y trabajo—. Reconstruir no es solo levantar infraestructura, sino sostener procesos sociales y coproducir futuro con las comunidades.
Ingrid Robert Calisto, académica de Trabajo Social, Unab sede Viña del Mar.
La iniciativa llamada “Escuelas Protegidas” fue aprobada por el Congreso y ahora solo falta su…
Auditoría reveló que la Central de Abastecimiento concentró el mayor volumen de compras directas del…
Plan de Gestión financiado por el Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales Colaboradoras, Convocatoria 2026,…
Erika Mena Morales, directora Carrera de Psicología UDLA Sede Viña del Mar.Cada cuatro años, la…
La Pontificia Universidad Católica de Valparaíso abrió su Casa Central durante el Día de los…
La multitienda incorporó nuevas locaciones de retiro a su sitio web y app para facilitar…